Investigadores del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), adscritos al Programa de Investigación en Integridad de Ductos, desarrollaron una tecnología que, mediante la medición de los campos eléctricos que emiten los ductos, determina de manera precisa los daños provocados por la corrosión en el revestimiento de este sistema de transporte de hidrocarburos. Además de alcanzar ductos a diez metros de profundidad, la tecnología puede cuantificar la afectación por metro lineal.
El doctor Aleksandr Mousatov informó que este proyecto —denominado Tecnología de inspección electromagnética superficial (TIEMS)— se inició en 2001 con la colaboración de los doctores Omar Delgado Rodríguez y Edgar Kiyoshi Nakamura Labastida, y el ingeniero Alberto Flores Roa, especialistas en métodos electromagnéticos y sistemas electrónicos, con el fin de desarrollar una metodología para la evaluación no destructiva del estado técnico del revestimiento de los ductos, mediante mediciones detalladas de campo eléctrico; realizar una semaforización del riesgo de la corrosión del ducto por la agresividad del suelo, basado en mediciones de resistividad del suelo y del agua; crear equipos para generar y medir señales para la aplicación de la tecnología de inspección; así como desarrollar un software para el procesamiento de datos.
Señaló que los ductos, que son y seguirán siendo el medio básico para el transporte de petróleo crudo, gas y derivados, enfrentan diferentes situaciones durante su ciclo de operación, como los movimientos microtectónicos, condiciones hidrogeológicas, deformaciones mecánicas, conexiones no autorizadas, además de las modificaciones físicas que ocasionan los productos que por ellos se desplazan.
Así, las alteraciones sufridas en los ductos se traducen en una disminución de la calidad de su aislamiento exterior o revestimiento, dando lugar a procesos de corrosión externa y, en consecuencia, a variaciones en las características mecánicas y espesores, situaciones que en conjunto incrementan su peligrosidad ante una posible fuga de hidrocarburos.
En este marco, la tecnología desarrollada por los investigadores del IMP no requiere de la interrupción de los sistemas de protección catódica; determina cuantitativamente la calidad del revestimiento de los ductos, así como su trayectoria geométrica en el derecho de vía y las interconexiones.
Aleksandr Mousatov informó que este desarrollo tecnológico fue aplicado, de 2003 a 2007, en ductos ubicados en regiones urbanas y rurales de Villahermosa, Tabasco. Los trabajos —agregó— han permitido la obtención de más de 30 millones de pesos, por concepto de facturación a Pemex Exploración y Producción.
La tecnología de inspección electromagnética superficial permite a Petróleos Mexicanos la prevención de accidentes, gracias a la detección de zonas potencialmente dañinas para el revestimiento de los ductos; al monitoreo del proceso de deterioro ocasionado por la corrosión; a la determinación del riesgo del ducto por factores tectónicos, procesos hidrogeológicos y agresividad del suelo, y a la elaboración de estrategias para la reparación de los ductos, entre otros importantes servicios.
Los ingenieros responsables de ductos de Petróleos Mexicanos, han expresado que esta nueva tecnología del Instituto Mexicano del Petróleo vino a solucionar un problema que las empresas internacionales no han podido resolver, pese a la realización de estudios de integridad por medio de diablos instrumentados, porque no aportan información del revestimiento de las arterias del petróleo. 
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