Jetzabeth Ramírez Sabag, ingeniera y doctora en Ingeniería Petrolera y Demetrio Marcos Santamaría Orozco, ingeniero en geología y doctorado en Ciencias Naturales, ingresaron como académicos titulares a la Academia de Ingeniería (AI).
Previo a la ceremonia protocolaria que tuvo lugar el pasado 25 de septiembre en el Salón de Actos del Palacio de Minería. los investigadores del IMP y otros siete destacados profesionistas de la ingeniería Civil, Geológica, Energética, Industrial, Mecánica, Petrolera y Química, presentaron sus trabajos de especialidad, en el marco del V Coloquio de Ingreso a la Academia de Ingeniería de México.
La doctora Jetzabeth Ramírez Sabag, adscrita al Programa de Recuperación de Hidrocarburos, aseguró que cuando los yacimientos petroleros están en proceso de recuperación secundaria o mejorada, la inyección de fluidos adquiere una gran relevancia porque estos pueden, en un proceso bien conducido, aumentar significativamente la recuperación de la producción, pero también pueden ser un fracaso y provocar enormes pérdidas económicas, tanto por la costosa inversión en el proceso y por no recuperar el aceite que se esperaba producir.
Con más de 15 años de experiencia en exploración y producción, la doctora Ramírez Sabag, aseguró que la aplicación de pruebas de trazadores, ayudan a resolver la problemática que representa la inyección de fluidos, control de agua, caracterización dinámica y el modelado numérico de yacimientos, sin embargo, agregó, si no se conocen a detalle las heterogeneidades, direcciones preferenciales de flujo, posibles canalizaciones y comunicaciones entre pozos, el resultado podría ser el no esperado.
Ante esta situación, la investigadora del IMP presentó un nuevo esquema para realizar pruebas de trazadores integrales, el cual incluye metodologías de diseño e interpretación, con elementos técnicos adicionales, que no habían sido considerados anteriormente en la industria petrolera. El esquema está basado en la integración de modelos matemáticos, diseño, implementación de campo, solución del problema e interpretación.
Por su parte, el doctor Demetrio Marcos Santamaría Orozco, investigador adscrito al Programa de Administración del Conocimiento y Patrimonio Intelectual (API) y profesor de Neodinámica de Cuencas en el Posgrado del IMP, se refirió a la Formación del Petróleo en el sur del Golfo de México: Predicción de su Calidad.
Santamaría Orozco calificó a la Sonda de Campeche como un “laboratorio natural de generación de petróleo” en donde es posible calibrar y ajustar los resultados y predecir no solo la relación gas/aceite que tendría un petróleo generado y almacenado en regiones cercanas a zonas productoras aún no exploradas.
Destacó que el sur del Golfo de México produce más del 65 por ciento del Petróleo de nuestro país gracias a la existencia de varios horizontes generadores de aceite crudo y gas asociado que son el Oxordiano y el Tithoniano, confirmado en los yacimientos de la Sonda de Campeche. Agregó que estos periodos coinciden con intervalos generadores reportados en otras provincias petroleras del mundo.
Así, en México el horizonte más prolífico de petróleo es el Tithoniano y la diferencia entre los crudos derivados de estas rocas, se debe al grado de madurez alcanzado por las rocas generadoras desde poco maduras (crudo de 10° API hasta los 45° API que alcanzan las rocas maduras.
Al término de la entrega de diplomas y preseas, a los nuevos académicos titulares, el doctor Octavio Agustín Rascón Chávez, presidente de la Academia, aseguró que la institución que representa se fortalece con el ingreso de estos nuevos miembros, con los que suman 825 profesionales entre académicos de honor, titulares y los correspondientes. Destacó que la Academia de Ingeniería se ha propuesto contribuir de manera activa y vigorosa con la sociedad para que México cuente con una ingeniería fuerte, moderna y de alta calidad para que sea guía y motor del desarrollo económico y social del país.
El ingreso de estos dos distinguidos ingenieros a la Academia de Ingeniería, ratifica el compromiso adquirido por el Instituto Mexicano del Petróleo desde su creación en 1965, de contribuir al desarrollo de la ingeniería mexicana y, en especial, a la investigación científica y tecnológica relacionada con las industrias petrolera, petroquímica y química.
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