Al asegurar que México cuenta con toda la experiencia en la explotación de yacimientos de manera secuencial (recuperación primaria, recuperación secundaria, y recuperación mejorada), el doctor Héber Cinco Ley, director general del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), alertó que en el caso de aguas profundas “no nos debemos equivocar, porque cualquier modificación en algún proyecto tendría costos altísimos”.
Durante su participación en el Seminario Aportaciones al debate sobre la Reforma Energética, realizado por la Academia de Ingeniería (AI), el doctor Cinco Ley, agregó “que en aguas profundas todo debe planearse de una manera integral y simultánea que permita disminuir el riesgo en este tipo de proyectos”.
Destacó que los yacimientos en aguas profundas se han convertido en la principal fuente de nuevas reservas costafuera a nivel mundial, en donde la producción ha comenzado a reemplazar parte de la producción de los yacimientos convencionales y su desarrollo impone dos grandes retos: adquirir el conocimiento para administrar y para las nuevas tecnologías (asimilación) y tener una alta eficiencia en la ejecución de los proyectos.
Agregó que entre las aproximadamente 250 empresas que en el mundo participan en proyectos de aguas profundas, debe haber una perfecta sincronización, de otra manera la repercusión de los costos es muy grande.
Informó que un alto porcentaje de la incorporación de reservas provendrá de aguas profundas; de igual forma, destacó que en la explotación costafuera, en particular en el Golfo de México, los retos están enfocados a mejores prácticas para la planeación y desarrollo, diseño para el desarrollo de campos, alta eficiencia en la ejecución de proyectos, mejores imágenes sísmicas en ambiente de sal, detección de cuerpos delgados de arenas, mejor interpretación y modelado del subsuelo, y mejores indicadores para inferir propiedades de rocas, así como fluidos en el subsuelo.
El Director General del Instituto Mexicano del Petróleo señaló: “actualmente estamos junto con Pemex asimilando tecnologías, como la administración integral de proyectos, la caracterización de peligro, riesgos y confiabilidad, la construcción de pozos, equipos de sistemas de producción, operación y materiales, y aquí hemos visualizado qué es lo que nos espera en un futuro, en donde definitivamente no podemos definir con precisión qué es lo que va a requerir desarrollo tecnológico, pero si podemos estar preparados para generar estrategias de solución cuando se presente un problema determinado que implique realizar investigación, como lo hacen los países líderes en este campo”.
El IMP ha iniciado actividades relacionadas con la asimilación de la tecnología en aguas profundas, proceso que no va a ser fácil. “La idea —subrayó el Doctor Cinco Ley— es poder migrar de esta asimilación al desarrollo tecnológico y a la investigación, pero hay que tener claro que nos va a tomar muchos años todavía consolidarnos en esta etapa”.
Por otra parte, al enfatizar sobre el enfoque de la investigación como negocio, el director general del IMP indicó que la investigación y el desarrollo tecnológico son un componente clave si contribuyen en algo, mejoran costos, calidad y rendimiento de equipo e infraestructura, crean productos de mayor valor agregado, fomentan nuevos procesos más eficientes, incrementan seguridad y protegen al medio ambiente.
Por ello, aseguró el titular del IMP, para lograr el aprovechamiento de los recursos financieros, es indispensable orientar su ejercicio a los objetivos del negocio: se trata, en suma, de administrar los recursos para la investigación y el desarrollo tecnológico mediante una política y una estrategia de corto, mediano y largo plazo.
Señaló que en la investigación y desarrollo tecnológico es necesario fortalecer mecanismos que aseguren que se escalen, se transfieran y se aprovechen los resultados de la tecnología en un producto ya desarrollado o en etapa comercial.
Ante académicos, estudiantes y profesionales de las diferentes ramas de la ingeniería, el doctor Héber Cinco Ley, lamentó que la opinión pública no conozca las actividades de investigación y desarrollo tecnológico del Instituto Mexicano del Petróleo, y lo descalifiquen a priori aduciendo que el Instituto ha cambiado de rumbo, que el IMP se está dedicando a otra cosa o simplemente que somos una firma de ingeniería, “nada más falso que esto”.
Informó que actualmente el Instituto tiene más de 70 proyectos de investigación totalmente alineados con Petróleos Mexicanos. Aseguró que todos los servicios del IMP están dirigidos a resolver problemas de Pemex, es decir, “a lo largo de 43 años hemos contribuido a la capacidad de ejecución de la industria petrolera nacional, y lo seguimos haciendo”.
Reconoció el esfuerzo de sus antecesores al frente del IMP para lograr la autosuficiencia de esta institución desde su fundación en 1965. Apuntó que independientemente de la aportación económica del gobierno federal, derivada de la reforma a la Ley Federal de Derechos, en el ramo de hidrocarburos (0.05 por ciento de la venta de crudo en el país), a partir de 2006, el IMP es un Centro Público de Investigación que se sostiene sólo mediante la facturación de los servicios que ofrece a Petróleos Mexicanos.
Cinco Ley señaló que el IMP conoce bien las diez áreas que hoy son prioritarias para la industria petrolera nacional: recuperación secundaria, crudos pesados, arenas bituminosas, la exploración y producción de aguas profundas, tecnologías mejoradas para la exploración, aceite y gas en lutitas bituminosas, reducción de emisiones de CO2, hidratos de metano, eficiencia en el transporte de hidrocarburos, biocombustibles, y conversión de carbón a líquidos y gas.
Al respecto, informó que en el IMP uno de los proyectos más importantes a futuro es la creación de un Centro de Tecnología Costafuera: “ya tenemos el terreno en la ciudad de Veracruz, con la idea de que podamos, desde ahí, apoyar en todas las operaciones de aguas profundas a Petróleos Mexicanos en la medida de nuestras posibilidades”.
Enfatizó respecto de que “la época del petróleo fácil” se acabó y dijo que “la nueva tecnología es inútil a menos que se sepa cómo aplicarla”, porque ésta requiere orientación de negocio, trabajo en equipo entre personas, sinergia entre organizaciones y riesgo compartido.
Afirmó que Pemex y el IMP están tomando acciones aceleradas para tener un mejor aprovechamiento de la tecnología a través de un proceso de gestión de tecnología.
Finalmente, anunció que el IMP está haciendo gestiones para la creación de una red de centro de desarrollo de tecnología con el objetivo de aprovechar todas las capacidades del país al servicio de la industria petrolera nacional. 
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